Dejemos que los niños sigan siendo niños

¿Alguna vez has escuchado el término híper sexualización? Tal como se escucha, esta tendencia o fenómeno consiste en la exaltación de los atributos sexuales de una persona por encima de otras cualidades. El SIPINNA (Sistema de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes) menciona que en el caso de los menores de edad, dicho fenómeno ha sido invisibilizado, normalizado e incluso legitimado a través de los medios de comunicación y las redes sociales debido al alcance a nivel social y cultural que tienen en la actualidad.

Desarrollemos con mayor detalle este fenómeno; recuerdo que hace aproximadamente 20-30 años las caricaturas dirigidas a la niñez tocaban temas como la amistad, la familia, la lucha entre los buenos y los malos, los fuertes ganando a los débiles, etc. La ropa para niños y niñas se identificaba de aquella ropa para adolescentes, hacer ropa con diseños de adultos pero con tallas de niñas era imposible. La música infantil enseñaba valores, contaba historias y nos remontaba a un mundo de fantasía.

Hoy las cosas han cambiado, la ropa para niñas se confunde con la de adulto e incluso entre más se parezca a lo que usan las mujeres, más tiernas y “sexys” se ven las niñas, los vestidos de olanes, las calcetas y los zapatos de correa ya pasaron de moda, los pantalones entubados para niños se ven “cool” entre más pegados, mejor. Hoy los niños y niñas no bailan el ratón vaquero en la escuela, lo han cambiado por el reguetón donde quien haga el mejor movimiento de cadera es quien recibe más elogios, y si el baile va a acompañado de una ombliguera, el show merece más aplausos. Los niños no solo hablan de la niña que es su “novia” sino que ahora aquel chiquillo que diga que tiene “varias novias” es motivo de orgullo por parte de la familia. Y la lista podría continuar.

¿Qué ha pasado? ¿En qué momento cambiaron tanto las cosas?

2a Timoteo 3 nos habla del carácter de los hombres en los últimos tiempos. ¿Te suena familiar esto? hombres sin afecto natural aborrecedores de lo bueno amadores de los deleites más que de Dios. Vayamos más atrás en la historia. Cuando Adán y Eva estaban en el huerto del Edén estaban desnudos y no lo notaban, ¿por qué? porque su mirada estaba puesta en Su Creador, su deleite estaba en El. Cuando ellos son engañados y desobedecen a Dios, dice la Biblia en Génesis 3:7 que sus ojos fueron abiertos y se dieron cuenta que estaban desnudos. Dios nos creó con un equilibrio perfecto; cuerpo, alma y espíritu; Cuando todas estas áreas son saciadas a través de relacionarnos con nuestro creador, no tenemos que estar buscando maneras de satisfacer nuestros deseos, pero cuando nuestra relación y conocimiento de Él es nula, por ende comenzamos a buscar cómo llenar y satisfacer los deseos tanto de nuestra alma, espíritu y cuerpo. Es lo que sucede con la hiper sexualización.
La humanidad ha empezado a creer que la sexualidad es incluso la parte más importante a llenar en el ser humano, pero esto no se ha quedado ahí sino que ahora esta idea totalmente equivocada ha llegado hasta nuestros niños y niñas. Hemos dejado de lado su inocencia, su pureza y su desconocimiento en cuanto al tema.

Un fenómeno que también ha abonado a este descubrimiento de la sexualidad a tan temprana edad han sido sin duda las nuevas tecnologías de la información y comunicación, lo que comúnmente conocemos como el internet, las redes sociales, el mundo digital. El acceso desmedido a un sinfín de contenidos que ya no tienen filtros ni clasificación según la edad ha provocado que nuestros niños y niñas sean expuestos a todo lo que tiene que ver con contenido sexual ya sea en películas, canciones, series, etc. Lo anterior sumado a una poca o nula supervisión por parte de los padres y lamentablemente en muchos casos a la omisión y falta de interés de los mismos los hace cada vez más vulnerables a algunos peligros como lo son: ser víctimas de abuso sexual, ser vistos como objetos de deseo, malas influencias, exposición a contenidos pornográficos, un despertar prematuro a la vida sexual, entre otros.

Se escucha grave, y sí lo es, no suavicemos un tema que cada vez se vuelve más peligroso y está poniendo en riesgo a tantos niños y niñas a nuestro alrededor.
¡Por favor! dejemos que los niños sigan siendo niños, llegará un momento como todos lo hemos experimentado en el que su tiempo de creer en historias fantásticas, dormir con su peluche favorito, vestir como princesas y hacer de su cuarto el lugar de sus sueños habrá terminado, mientras tanto no apresuremos su crecimiento, y no permitamos que la televisión, la música y las influencias les roben la inocencia.

Quiero terminar con algunos consejos prácticos de cómo evitar que la híper sexualización invada nuestros hogares:

  • Evita escuchar música con contenido sexual o que denigre a las mujeres y no fomentes los bailes sensuales.
  • Evita aquellas series que solo muestren sexo.
  • No hables con los niños y niñas sobre novios, novias, besos, quién te gusta…y no permitas que a tus hijos les hagan ese tipo de comentarios.
  • Evita la ropa que muestre el cuerpo de tus hijos como pantalones pegados, a la cadera, ombligueras, etc.
  • Vuelve a retomar con tus hijos aquellos juegos que a tí te hacían feliz, aquellos juegos que fomentan el trabajo en equipo y que ayudan a desarrollar sus habilidades.

Propiciemos una infancia sana en todos nuestros niños y niñas.
En Ya Basta contamos con herramientas que te pueden ayudar a hablar sobre temas como éstos con tus hijos o cualquier niño que tengas a tu alrededor. Ponemos a tu disposición recursos como:

“Lo Veo, No lo Veo” Un cuento para prevenir el contacto de los niños y niñas con la pornografía

“Secretos Incómodos” Un cuento para prevenir el abuso sexual infantil.

Si deseas recibir más información al respecto de este tema o quieres hacer algún comentario, no dudes en escribir a info@yabastaonline.com. Estamos para servirte.

Gaby Aguilar Murillo, Equipo Ya Basta.

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