Cada vez que una persona ve pornografía, o eventualmente incluso piensa en la pornografía, los estallidos de dopamina fortalecen las conexiones entre las células. Cuanto más fuerte sea la conexión, más fácil será que las células se comuniquen por ese camino. Esta idea de que el cerebro cambia en sí se llama neuroplasticidad.
Entre más usemos un determinado neurotransmisor, entre más nuestro cerebro cambia, irá haciéndose de esa manera el camino más fuerte.
PORNO DETOX es un programa creado directo de las escrituras bíblicas para aquellas personas valientes que han reconocido que necesitan la ayuda de Dios, un amigo y una herramienta que los llevará, paso a paso, a liberarse de la pornografía y de la inmoralidad sexual.
Estos neurotransmisores son como senderos a través de un campo donde la hierba nos da a la altura de la cintura. Caminar por el campo cuando la hierba es tan alta requiere un esfuerzo significativo. Sin embargo, cada vez que tu caminas a lo largo del camino, se hace más fácil. La hierba queda pisoteada, desgastada, y con el tiempo se convierte en un camino de tierra.
Los neurotransmisores del cerebro de alguien que es adicto son como malezas golpeadas y pisoteadas por lo que se “han convertido en el camino de menor resistencia”. La Pornografía, entonces se convierte en el camino de menor resistencia en el cerebro. Es el camino más fácil, y el que más probablemente se tome, incluso cuando no queremos.
El lóbulo frontal controla el razonamiento, la toma de decisiones, el análisis y la elaboración de estrategias, todas funciones de nivel ejecutivo. Si ésta conexión es dañada la persona no tendrá la posibilidad de tomar buenas decisiones, ni de tener un razonamiento sano. Y esto es extremadamente alarmante ya que hoy día hay millones bajo la influencia de la pornografía en sus cerebros y sin ser capaces de razonar ni tomar decisiones sabias en su diario vivir.
28% de chicos entre 16-17 años han sido expuestos a la pornografía en línea involuntariamente.
64% de hombres cristianos dicen haber visto pornografía por lo menos una vez por mes.
15% de mujeres cristianas dicen haber visto pornografía por lo menos una vez por mes.
La pornografía por internet es un negocio de solamente de 3 billones de dólares por año.
Este programa ha sido diseñado especialmente como un curso en línea de 10 semanas y como un programa que puede llevarse en acompañamiento personalizado con facilitadores y mentores experimentados, hombres con hombres y mujeres con mujeres.
Es un programa de recuperación de la adicción a la pornografía en adolescentes. El programa consta de 10 semanas (una vez por semana) acompañados de un facilitador que brinda apoyo y ayuda durante su proceso.
El programa es Cristo céntrico además que incluye herramientas prácticas para que puedan vivir en libertad y pureza sexual.